Grecia, la cuna del pensamiento clásico occidental.
August 25, 2006 in Ciencia Política
ORIGENES DE GRECIA
En las costas bañadas por el mar Egeo y en sus islas, particularmente en Creta, a partir del tercer milenio antes de Cristo (a C.), floreció una importante civilización. Se la conoce como cretense o minoica, aludiendo esta última al rey Minos, quién ejerció su gobierno en la isla de Creta.
Posteriormente llegaron del norte los helenos, cuyas tribus de eolios, aqueos, jonio y dorios, desde fines del segundo milenio a C. organizaron paulatinamente polis o ciudades en Grecia continental, en el archipiélago egeo, en el sur de Italia y las costas de Asia.
El aporte de Grecia en la historia del pensamiento es realmente impresionante. Los griegos superaron la mentalidad estática, propia de algunas civilizaciones orientales.
“Los griegos -señala Raymond Geitell-, imaginando el Universo como producto de la Razón, creyendo que las fuerzas de la Naturaleza eran susceptibles de una interpretación sistemática y ordenada”.
“Los griegos -sostiene Jacques Chevalier- son en la historia de la humanidad los creadores de las ciencias abstractas, de la lógica y de la matemática, de la gramática, de la física y la metafísica”.
LOS IDEALES POLÍTICOS
La mayor innovación que los griegos introdujeron en materia política fue la participación en la gestión estatal. La afirmación de la LIBERTAD POLÍTICA, aunque la disfrutaran sólo los ciudadanos, constituyó sin lugar a dudas un gran avance.Pero su concepción adolecía de grandes falencias.
“Mientras Grecia -comenta Bidart Campos- estimula y practica la libertad política de los ciudadanos, ignora (como todo el mundo antiguo) la llamada libertad civil, o sea, la libertad personal que se desglosa en una serie de derechos subjetivos frente al Estado. El hombre no tuvo una libertad personal o de autonomía oponible al Estado. Los ciudadanos votaban la ley, pero la ley podía mandarles o prohibirles cualquier cosa”.
Las polis eran pequeños estados con una ciudad como centro y una zona rural sometida a su influencia. Sin llegar a configurar una verdadera federación, integraron ligas y estuvieron sometidas, a partir del siglo V a C., a la hegemonía de Atenas, Esparta o Tebas. Además las polis tuvieron en común la veneración que guardaban hacia el santuario de Delfos y la participación en las Olimpíadas.
Pericles, en un célebre discurso que según Tucídides habría pronunciado en los funerales de los atenienses caídos en la guerra del Peloponeso, describe con orgullo el sistema político implantado en Grecia: “Nuestro gobierno se llama democracia porque la administración del Estado no pertenece a unos pocos sino a muchos”.
A pesar de lo expuesto la democracia helena y su singular libertad política constituían la base de un sistema despótico. Los griegos no conocieron la noción de persona que trasciende al Estado y tiene vocación de eternidad. Incluso su religión politeísta estaba al servicio de la grandeza y la gloria de la polis. Frente al gnomos (la ley) -afirma George Sabine- “el griego no se pertenece; todo él, cuerpo, alma y bienes, sea cual fuere la función que ejerza, es cosa del estado, pues constituye una parte de él”.
Similares conclusiones son a las que llega Fustel de Coulanges , en su obra “La ciudad Antigua”, al referirse al absolutismo estatal existente en Grecia: “La vida privada no se eximía de la omnipotencia del Estado. El Estado quería modelar el cuerpo y el alma del ciudadano de modo que de ambos pudiera obtener la mejor parte… El griego no poseía la elección de sus creencias, debía creer y someterse a la religión de la polis. Era lícito despreciar u odiar a los dioses de las polis vecinas, pero hubiese sido una gran impiedad, atentatoria a la religión, y cosa que el Estado reprimía severamente. Los griegos no conocían, pues, la libertad de la vida privada, ni la libertad de educación, ni la libertad religiosa. La persona humana apenas suponía nada ante la autoridad santa y casi divina de la polis”.
EL CLIMA INTELECTUAL
Entre los Siglos X y IV a C. los helenos son promotores de un avance intelectual que marca el tránsito de la mentalidad mágica y mitológica a otra signada por la racionalidad. Este amanecer del LOGOS, entendido como saber científico, a juicio de García Venturini, indica el nacimiento de Occidente, dicho esto en sentido cultural.
Este proceso se observa desde la obra de los poetas clásicos, como HOMERO y HESIODO. Homero no es un filósofo, sino un poeta legatario de una antigua tradición mitológica. Hay, no obstante, algunas reflexiones, en sus poemas, éticas y antropológicas.
Las especulaciones filosóficas encuentran especial campo para su desarrollo en las colonias griegas existentes en el litoral asiático del mar Egeo, y en las ubicadas en Sicilia e Italia meridional. La primera figura de relieve es TALES DE MILETO (640-546), uno de los Siete Sabios de Grecia, quien fue ingeniero, astrónomo y hombre de Estado. Conocemos su pensamiento a través de Aristóteles. Planteó la necesidad de determinar la naturaleza del primer principio o elemento primordial de todas las cosas, creyendo encontrarlo, sobre la base quizá de antiguas teografías griegas, en el agua.
En el grupo de filósofos denominados jónicos sobresalen: 1)- ANAXIMANDRO DE MILETO (610-545), discípulo y compañero de Tales, autor de un tratado “De la Naturaleza”; 2)- ANAXÍMENES DE MILETO (585-528). Reemplaza el agua. como elemento primordial, por el aire; 3)- HERÁCLITO DE ÉFESO (540-484). exterioriza su preocupación por el cambio y el movimiento. Platón sintetiza su pensamiento expresando que para Heráclito “todo fluye, todo se mueve a la manera de un río, todo cambia siempre, nada permanece jamás”. Se le ha citado, a este autor, como precursor de las concepciones dialécticas que niegan la posibilidad de elaborar una ontología o filosofía del ser; 4)- DEMÓCRITO (460-370), propulsor de la tesis atomicista. Consideraba que el mundo estaba compuesto por innumerables partículas eternas e inmutables, dando lugar su combinación a las diversas sustancias.
Demócrito se destaca por sostener la existencia de una conciencia moral individual que se encuentra sujeta a la vigilancia de los dioses.A pesar de su preocupación ética, su teoría atomista y su formulación cuantitativa y mecanicista de la naturaleza lo convierten en un precursor importante de las ideas que se imponen en la física a partir del Renacimiento. En el ambiente filosófico, también se le puede considerar un antecedente del sensismo y del materialismo más explícito de los siglos XVIII y XIX; 5)- ANAXÁGORAS (500-428), a quien se le atribuyen enseñanzas de elevado sentido moral. Anaxágoras se muestra, pues, dispuesto a superar la preocupación fundamental de otros filósofos presocráticos, inclinados a la búsqueda del elemento primordial o causa material, para prestar atención a las causa eficiente y final. “A Anaxágoras -señala Jacques Chevalier- corresponde la gloria de haber distinguido entre espíritu y materia.” Esto significa que a partir de Anaxágoras, no interesa ya tanto la búsqueda de uno u otro elemento o principio (aire, agua, fuego o tierra), pasando paulatinamente el mundo del espíritu y el propio hombre a constituir el centro de mayor interés de los filósofos. Poco a poco, los presocráticos van preparando la gran revolución intelectual que tendrá su culminación con Aristóteles.
PITÁGORAS (587-497), fue el fundador de una escuela filosófica que tuvo amplio desarrollo en la zona de influencia de los helenos, particularmente en el sur de Italia y en la isla de Sicilia.
“Los pitagóricos -expresa García Venturini- descubrieron que todas las cosas sensibles son mensurables, reductibles a un número, y como fascinados por este descubrimiento afirmaron que el número es el arché (primer principio) de todas las cosas”.
La influencia de Pitágoras fue enorme. Contribuyó a acentuar el tránsito hacia la espiritualidad. Los pitagóricos se inclinaron, en filosofía de la historia, hacia posiciones cíclicas, afirmando que los períodos cósmicos se reiteraban después de largos intervalos.
Pitágoras prefesó una ascética severa. Practicaba y recomendaba a sus discípulos el exámen de conciencia diario, la abstinencia, la pobreza, la fidelidad, el silencio, únicas cosas que, a su juicio, permiten aproximarse a Dios. A partir del siglo IV a C. el pitagorismo se escindió en dos: por una parte, un movimiento religioso relacionado con el orfismo*, que extendió su influencia hasta el final del paganismo; por otra parte, un movimiento de iniciación científico que se hizo sentir en casi todos los dominios de las ciencias, particualmente en aritmética, geometría y astronomía.
En la ciudad de Elea, al norte de Cretona, en torno a un núcleo de pensadores jonios se formó una escuela filosófica. La figura más relevante fue PARMÉNIDES (540-470), su influencia en la filosofía socrática fue notable. Elevándose sobre el mundo de las apariencias sensibles, Parménides, llega hasta aquello que en las cosas constituye pura y propiamente el objeto de la inteligencia. Es el primero, con su contemporáneo Jenófanes- en elaborar una ontología (filosofía del ser). Pero su preocupación por el Ser uno, absoluto e inmóvil, tanto en el espacio como en el tiempo, lo llevó a prescindir de la realidad sensible, por considerarla como mera apariencia y completamente inteligible.
* ORFISMO= 1. m. Religión de misterios de la antigua Grecia, cuya fundación se atribuía a Orfeo, poeta y músico griego mítico, y que se caracterizaba principalmente por la creencia en la vida de ultratumba y en la metempsícosis
BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA
1- “Historia de las Ideas Políticas” de Alberto Rodríguez Varela, Editorial A-Z.
Palabras claves para comprender el texto
Participación – libertad – ciudadanos – derechos – Grecia – racionalidad – polis – democracia – causas primeras – logos -gnomos -arché – jonios


