Viernes por la noche… Leía un libro acostada en mi cama, cuando vi que las palabras me estaban hurgando en lo más profundo del alma. Es que estoy retomando un libro que había leído hace mucho (pero mucho…), es el Tao Te King y realmente es muy profundo, se los aconsejo a todos los que lo puedan conseguir (luego Nietszche tiene algo de estas ideas y también Barthes lo retoma en Lo Neutro). Les voy a transcribir un párrafo porque no tiene desperdicio:“La más alta bondad es como el agua.
La bondad del agua consiste en beneficiar todas las cosas, sin preferencias.
Permanece en sitios que todos desdeñan.
Por ello, está cerca del Tao.
Al habitar se muestra la bondad en el lugar.
Al pensar se muestra la bondad en lo profundo.
Al regalar se muestra la bondad en el amor.
Al hablar se muestra la bodad en el hablar.
Al gobernar se muestra la bondad en el orden.
Al actuar se muestra la bondad en la capacidad.
Al moverse se muestra la bondad en el preciso momento.
Quien no se reafirme quedará por ello libre de reproche.”
(Tao Te King*, Lao Tsé, Cap VII, pág 45)
Realmente les copiaría todo el libro, pero acá va otra parte, tal vez para que pensemos un poco. Para que este viernes no sea un viernes más. Para que en el fondo, también mi tarea de reescribir, no me vuelva una simple lectora que repite, sino que escribe desde la percepción retraída del silencio, desde la introspección que interpela al yo y al todo, desde la fealdad y la belleza:
“¿Qué diferencia hay entre “de acuerdo” y “vale”?
¿Qué diferencia hay entre bueno y malo?
Lo que es honrado por los hombres,
hay que honrarlo.
¡Oh, quietud, cuánto estás tardando!
Todos los hombres están radiantes,
como si fuera el día del gran sacrificio,
como si subieran en primavera a una colina.
Sólo yo estoy indeciso,
no he visto ninguna señal.
Cual lactante que no sabe sonreir,
intranquilo y errante como si no tuviera patria.
Todos están satisfechos,
y sólo yo como olvidado.
Tengo el corazón endurecido, confuso y oscuro.
Los hombres del mundo están radiantes, tan radiantes,
sólo yo estoy turbio.
Los hombres del mundo son inteligentes,
tan inteligentes,
sólo yo estoy encerrado en mí mismo,
intranquilo como el mar y
agitado sin tener a dónde asirme.
Todos los demás tienen alguna utilidad,
sólo yo soy inepto, como un rústico,
sólo yo soy distinto al resto de los hombres.
Pero venero a la madre suprema que me nutre.” (Tao Te King*, Lao Tsé Tung, Cap XX, pág. 57-58)
* Tao Te King según la versión inglesa de Richard Wilhelm; Editorial Edicomunicación S.A., Traducción de Pedro Lozano Mitter; año 1999.
Si alguien tiene una mejor edición, pásemela ¡¡Please!!!
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Comentarios ( 3 )
estrategiaymente agregó estas divinas palabras el Jul. 16 07 at 6:15 amMuy buen blog, le felicito. Tal vez le interese el libro 36 ESTRATEGIAS CHINAS. Puede bajarlo desde
http://www.personal.able.es/cm.perez/36_estrategias_chinas.pdf
Describe estratagemas como “moverse sin ser visto en el mar a plena luz del día”, “matar con una espada prestada” o “crear algo a partir de la nada”. Cuando usted domine estas 36 estrategias, estará preparado para encontrar soluciones a cualquier tipo de problema y será capaz de adaptarse a toda clase de circunstancias.
Para mas información, y mas temas relacionados con la cultura china y japonesa:
http://www.personal.able.es/cm.perez/Un saludo
AnahiTxT agregó estas divinas palabras el Jul. 17 07 at 6:09 pmMuchas gracias!! Ahora estoy leyendo las 36 estrategias, luego te digo qué tal!
Sebastian agregó estas divinas palabras el Dic. 28 07 at 6:55 pmesta muy bien lo que haces me gusta



